EL SEÑOR TRIÑALES

El hombre estaba muerto.

Vivía solo en su garaje junto a su auto.

Fue el siete de marzo.

Cuando un vecino se extrañó del extraño hedor.

El señor Triñares se llamaba él.

De la población de Avilés.

En la cochera numero 139 no estaba bien.

Junto a un radiador portátil encendido y una mesilla.

El forense dijo que fue un infarto agudo.

Se empadronó en aquel garaje de 22 metros cuadrados.

A pesar de que tenía su pensión de jubilación.

En ese sitio fue donde vivió.

Con su camastro, su mesilla y su ropa.

¡curiosa la anécdota.!

Antifranquista de pro, cuya cuota de partido siempre pago.

En un astillero trabajo y a los noventa se jubiló.

Hacia doce años que se separó.

Fue algo que no superó.

Buenos farias se fumaba.

Era lo único que le alegraba.

Su vestimenta era muy elegante.

Recuerdan todos los vecinos cada instante.

A todos les resultaba muy extraño.

El vivir en un garaje y ser tan estimable.

Curiosa historia, pero esto era verdad verdadera.

 

https://http16498.wordpress.com/

 

PERIS

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4 comentarios sobre “EL SEÑOR TRIÑALES

  1. A veces lo que parece hoy inexplicable, en su día fue la solución más razonable para enfrentar circunstancias aciagas. Si la suerte vuelve la espalda, más te vale tener cerca un asidero y un agujero para guarecerte de la lluvia. Triste historia. Un abrazo.

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