LA AVARICIA DE SORAYA

Capítulo 6

 

Ya pasado tanto tiempo sin que José hubiera catado una mujer y en una conversación con un jeque marroquí, que fue donde sacó a relucir su problema, comentó:

–Mire, Alaasb, llevo casi un mes casado con mi mujer, y la verdad, no sé lo que le pasa, llevo desde que me casé sin hacer el amor con nadie y estoy que exploto.

–Usted no preocupar, yo le llevo a un sitio donde va a disfrutar y lo pasará bien, ya verá.

–¿A qué se refiere? No dirá que… nos vamos a un club de alterne.

–Usted seguir a mí con el coche.

Sin mediar palabra el ministro siguió al jeque hasta que llegaron a un sitio más bien oscuro donde a lo lejos se divisaba un gran edificio con muchas luces de colores parpadeantes.

–No, Alasab, no puedo hacerlo, estoy casado y me debo a mi mujer, además de que nadie me debe ver, soy un alto cargo del gobierno y como comprenderá no debo meterme en ningún lio.

Lo que no sabía José es que alguien si le vio. Un chico joven y delgado siguió a los coches hasta el club, claro está que José no se había enterado. El ministro y Alasab entraron dentro.

–Buenas noches, Alasab –dijo el dueño del club.

–Buenas noches, quiero la mejor chica que tengas para mi amigo, la mejor.

–No, Alasab, no, gracias, pero tengo mujer.

–La mejor forma de reparar su problema es esta, créame, su mujer no se va a enterar, ya verá.

El dueño llamo a una tal Anabel, y de repente apareció una mujer hermosísima, morena con ojos verdes y muy pobre de ropa, subieron a una gran habitación, donde la mujer empezó a hacer movimientos muy sexis y exagerados, le llegó a enseñar un pecho, cuando de repente José dijo:

–! ¡No! No puedo hacer esto.

Salió corriendo de la habitación, apartando de un empujón al jefe del club y al jeque, llegando a la puerta de entrada, pero este viaje era para salir. El chico joven y delgado que le había seguido se puso un pasamontaña, se bajó del coche y sigilosamente siguió al ministro, que iba en busca de su auto; no le dio tiempo, el chaval sacó una pistola, se puso justo detrás de él y le asestó un tiro en la nuca. El ministro cayó al suelo y allí volvió a dispararle para rematarle, el chico salió corriendo hacia su coche al cual le metió la máxima velocidad, desapareciendo muy rápido.

–¡Ministro, ministro! –le dijo Alasab, que acababa de salir del club, había sido todo muy rápido.

–Llamar a una ambulancia, ¡rápido!

No hacía ya falta, nada se podía hacer por él, era todo un charco de sangre, un cuerpo totalmente inerte, el ministro murió en el acto, ni el segundo disparo hubiera hecho falta, pero era costumbre en la banda terrorista ETA dar el segundo disparo por si acaso.

 

https://http16498.wordpress.com/

 

 

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2 comentarios sobre “LA AVARICIA DE SORAYA

  1. NO HA TERMINADO TODABÍA QUEDA, LA HISTORIA NO ES SOLO RESPECTO A LA PAREJA, TAMBIÉN QUIERIA HABLAR DE OTRA COSA QUE POR DESGRACIA ENTIENDO AUNQUE NO LO NOMBRO, TAMBIEN PODRÍAS LEER EN MI BLOG “UNA TORMENTA DE AMISTAD”

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