UNA TORMENTA DE AMISTAD

 

Capítulo 4

 

Llegadas las ocho, el padre de Elena estaba tieso y como un clavo en la puerta de la panadería con un ramo de claveles rojas, hecho un pincel, con una camisa gris, un chaleco negro, unos pantalones marrones y su típico sombrero. Llamó a la puerta tres veces un poco avergonzado.

-Tac, tac, tac, María de las Mercedes, María…

La puerta se abrió, y de repente salió una mujer de unos cincuenta y cuatro años, con un vestido blanco y largo.

-Buenas noches, María de las Mercedes, ¿cómo está, aparte de muy guapa?

-Bien, Cipriano, pero no me trates de usted, que nos conocemos de hace mucho, aunque no se le vea el pelo.

-Perdone -dijo enseguida, quitándose el sombrero de la cabeza.

-No me refiero a eso, quiero decir que no se te ve por el pueblo, que no sales, ¿no me digas que esas flores son para mí?

-Sí, un detalle.

-No debes hacer esto, sigues siendo muy cortés, en eso no has cambiado.

-Ya sabes, uno es como es, es difícil intentar cambiar a una persona.

-Pues mira, estamos en proceso de hacerlo, ¡no sé cómo pasas tanto tiempo en casa solo! ¿no te acuerdas cuando salíamos todos juntos en pandilla? Así conociste a Matilde, mi mejor amiga.

-Sí, pero uno se vuelve mayor y después de la muerte de Matilde…, pues ya sabes, te habrá pasado a ti igual con Juan.

-Pues claro, Cipriano, pero no hay que descuidar la vida. Mire, yo a Juan le tengo todos los días presente, pero no por ello me quedo en casa e intento disfrutar lo poco de la vida que nos quedará, nunca se sabe cuándo llegará la muerte. Hay que trabajar y disfrutar.

-Pues tiene razón, pero tenga, que se me van a quedar mustias las flores.

-Bien, Cipriano, bien, empezamos con buen pie, podemos seguir en la taberna del pueblo, hay un camino largo, pero podemos ir dando un paseo.

-Estoy de acuerdo, María, vamos a recordar viejos momentos y olvidar penas, pero primero pon el cerrojo a la tienda, que tanto hablar, tanto hablar, se descuida y la roban el pan.

-De tú, Cipriano, de tú.

La mujer cerró el pestillo de la tienda, y la veterana pareja empezó a recorrer el camino que les llevaría hasta la taberna.

Mientras tanto, Pedro, después de haberle contado Elena lo que pasó con Luis, se dirigió hacia la casa que siempre alquilan en verano, para escuchar en boca de Luis lo que le había sucedido con la joven.

-Riiiinn, rinnnn.

Abrió la madre de Luis.

-Buenas tardes, Pedro, hacía mucho que no te veía, ¿vienes a buscar a mi hijo?

-Sí, ¿donde está?

-Está en la habitación, no ha salido ni para comer, está muy raro, no sé qué le pasa, entra, anda, que vosotros los jóvenes tenéis unos ramalazos más raros…

Con estas y casi dejándola con la palabra en la boca, se introdujo rápidamente en casa, abrió la puerta de la habitación sin llamar y entró rápidamente.

-¿Qué has hecho, Luis, pero que has hecho? Te dije lánzate, pero no así, leches, así no se hacen las cosas, no me lo esperaba de ti.

-Lo sé, amigo, lo sé, ahora no me atreveré ni siquiera a mirarla a la cara, estoy súper avergonzado, es de lo que más me arrepiento en la vida, tengo ganas de morirme.

-Tranquilo, tío, te entiendo, ahora échate a dormir un poco y luego a la noche, sobre la una o así, vengo a buscarte para subir a ver si vemos algún marciano, ¿de acuerdo?

-Vale, Pedro, tú sí que eres realmente un amigo, en ti puedo confiar, a la noche vienes ¿vale?

-Ok, Luis, descansa anda.

Pedro salió de la habitación rápidamente, pasó por el pasillo y se fue de casa sin decir adiós ni a la madre de Luis.

Ya en su propia casa se tumbó en la cama y se puso a pensar en todo lo que había pasado durante el día; realmente a él también le gustaba Elena, tenía un grave problema, un amor, al que era correspondido y un amigo al que le gustaba la misma chica. Pensando en Elena, en su amigo y hasta en él mismo se le fueron cerrando los ojos hasta que se quedó dormido.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s